CHILE AL PRIMER MUNDO: UNA AGENDA LIBERAL PARA EL ULTIMO TRAMO

José Piñera

Estos dos cuadros ilustran, de manera resumida, mis dos tesis claves:

a) La Revolución Liberal iniciada en 1975 generó un proceso de crecimiento acelerado y cambio mental que sacó a Chile del Tercer Mundo (al Segundo Mundo o grado intermedio de desarrollo), y lo colocó en ruta a ser un país desarrollado del Primer Mundo.

a) Los cuatro gobiernos de la Concertación (1990-2010) mantuvieron los pilares del modelo, pero, al adoptar políticas públicas contrarias al crecimiento acelerado de la producción y el empleo, hicieron al país perder la oportunidad histórica de haber alcanzado el desarrollo para su bicentenario del 2010. Para alcanzar esa meta en el 2018, Chile necesita ahora el segundo impulso que sólo le puede dar una agenda liberal.

Para darle un "segundo gran impulso" a Chile es necesario eliminar las distorsiones que se le han introducido al modelo económico (las más graves en mercado laboral), ponerlo al día con los prodigiosos avances tecnológicos, y realizar las reformas estructurales pendientes que lo completen, y prioritariamente aquella de la educación. Hoy los recursos sobran. Es un asunto de creatividad, claridad de ideas, y, sobre todo, coraje moral para hacer lo correcto.

Estos son los "titulares" de la agenda liberal que permitiría lograr esa meta:

1) Primero, "no hacer daño", o sea, el equivalente, en economía, del primer mandamiento del juramento de Hipócrates que hacen los médicos. Por lo tanto, resistir las usuales propuestas estatistas y populistas (alza impuestos, negociación colectiva sectorial, AFP estatal, asistencialismo desbocado, etc, etc).

2) Transformar el Código del Trabajo en un "Código del Empleo", basado en la comprensión de que la infinidad de ‘protecciones’ laborales artificiales y altos costos de despido destruyen fuentes de trabajo. La meta: crecimiento intensivo en empleo.

3) Desgravar las utilidades reinvertidas de todas las empresas, eliminar los crecientes subsidios a negocios particulares, y establecer un arancel cero.

4) Cerrar los seis grandes hoyos negros fiscales (abusos en licencias maternales, quiebra sistema reparto FF.AA., subsidios SENCE mal enfocados , promoción agrícola innecesaria, crédito fiscal sin recuperación, donaciones a ONGs). El enorme ahorro de recursos permitiría reducir la tasa marginal confiscatoria de 40% del impuesto a la renta personal y también el resto de tasas/tramos desincentivadores del trabajo. Una meta posible es llegar a un impuesto a la renta personal de tasa pareja de 17%, la misma tasa que hoy existe para las empresas.

5) Educación privada para todos. Vouchers a los padres, escuelas con dueño (profesores, microempresarios), subcontratación de pruebas alternativas de calidad, y transparencia total.

6) Cuenta de Ahorro para la Salud (CAS), con seguro catastrófico obligatorio, como opción adicional para la cotización obligatoria del 7% (hoy sólo entre Fonasa e Isapres).

7) FF.AA. con opción al sistema previsional de capitalización, con bono por retiro anticipado, y extensión de la carrera militar.

8) Capitalismo popular en CODELCO. Venta del 51% de las acciones (previa separación por divisiones) y control privado. El Estado mantiene el otro 49% por el plazo necesario para obtener el alza de valor que producirá la gestión privada. Recursos de la venta van a fondos soberanos y no a gasto corriente.

9) Fin al Estado-empresario. Privatización gradual y altamente transparente del resto de las empresas del Estado. El Estado se concentrá en sus indispensables, cruciales e indelegables funciones propias, y las hace bien.

10) Modernización radical del Estado. La meta debe ser llegar a un gasto público, altamente focalizado en la igualdad de oportunidades, de 10-15% del PGB. Todas las instituciones y programas del Estado deberían tener que justificar su existencia cada diez años ("sunset clause") para así evitar la inercia institucional. Mejoría de eficiencia a través de administración gerencial basada en incentivos y tecnología de punta. Guerra total a la corrupción y Muralla China entre la política y los negocios.

 

 

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